Septiembre 12, 2007
Hay cosas que no se pueden hacer gradualmente
A menudo recuerdo esta historia que me contó unos de mis profes en la LSE. Estábamos discutiendo en clase (en el sentido inglés del término) las opciones de los diferentes países para la entrada en el euro. El debate estaba subiendo de tono entre los que estábamos a favor (presente) y los que estaban en contra (no todos británicos...). En ese momento el profesor comentó una historia muy interesante. Nos contó que cuando Suecia iba a cambiar la dirección de la conducción, le preguntaron a un campesino sobre cuál era el mejor método. El campesino, con ese sentido común propio del oficio que cuando sirve es pura sabiduría y cuando no, se gana el premio a la tontería económica de la semana de Carlos Rodríguez Braun, sugirió que lo mejor sería hacerlo por partes: un día que cambiaran los coches, otro los camiones, al siguiente las bicicletas...
El debate en la clase se amplió, así como también la lección del maestro: a veces en la vida, hay cosas que o son o no son. No hay grados.
Así es, Suecia decidió pasar el 3 de septiembre de 1967 de conducir por la izquierda a conducir por la derecha. De un día para otro.
Dejo la foto para dejar pruebas al respecto. La foto es real, y fue tomada en una de las calles de Suecia el día H.

La historia más desarrollada y como resumen se puede leer en El Pito Doble.
Para los curiosos. Y para los que tienen un interés económico sobre este tema: "The Economics of Conventions", de H. Peyton Young (Journal of Economic Perspectives, 1996).
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Publicado a las
11:57 PM
| Categoría: Stories
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