Junio 05, 2009

Las tazas y el café

Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su viejo profesor. Pronto la charla devino en quejas acerca del tremendo estrés que les producía el trabajo y la vida en general.

El profesor les ofreció café, se fue a la cocina y al poco regresó con una cafetera grande de humeante y aromático café y una selección de tazas de lo más ecléctica: unas de vidrio, otras de cristal, otras de plástico. Unas sencillas, otras baratas. Unas caras y decoradas, otras realmente exquisitas.

Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.

Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió a sus ex-alumnos:

- Os habréis dado cuenta de que todas las tazas más bonitas se acabaron primero y fueron quedando las más sencillas y baratas; lo que es natural porque cada cual quiere lo mejor para sí mismo.

Esa es realmente la causa de muchos de vuestros problemas de estrés. Y continuó: Os aseguro que la taza no añadió calidad ni gusto al café. La verdad es que la taza sólo disfraza o reviste lo que bebemos. Lo que vosotros queríais era el café, no la taza, pero instintivamente buscasteis las mejores.

Todos miraron las tazas de los demás y el viejo profesor les dijo:
- Ahora pensad en esto: la vida es el café. Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas que dan forma y soporte a la vida. El tipo de taza que tengamos no define ni cambia la calidad de vida que llevemos. A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.

¡Ea pues!... ¡Disfrutad de vuestro café!


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Publicado a las 03:53 PM | Categoría: Stories
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